miércoles, 28 de abril de 2010

Encierro de Mujer...

La luz de la tarde entra suave por la ventana traslúcida del camión de mujeres.
Mujeres hablando, mujeres leyendo. Mujeres que conversan con sus propios pensamientos.
En el asiento de atrás soy testigo de aquello.
Reflexiono, cavilo.
Entro a mi misma, escuchando a Sebastien Tellier.
Objeto, distenso.
Vienen a mí seres del presente. Miro a la ventana, encontrando la belleza de los árboles y sus hojas. Se mueven al compás de aire, exasperados, como llamándome a descubrirlas en medio de la grisaciedad.
Me hacen desear no morir, aferrarme; simple y llana, a la vida llena de detalles...
La luz entra aún. Sentada parezco adentrarme a mi propio océano de inquietudes y desvelos, como si existiera en mi interior, la libertad que tanto he buscado, y donde me desconecto de lo terrenal.
Es refrescarse en aguas tranquilas, en mi propio universo natural....

sábado, 3 de abril de 2010

Hartazgo e Incertidumbre.

En mi desvelo,
me pierdo en la profundidad de mi noche.
Saborea mi cuerpo tu dulce perfume,
que impregna mis mas profundas fantasías.
¿Qué será acaso, una sensación que debiera permitir?
¿El amarte en secreto, encelarme sin decírtelo, esconder lo que vivo contigo?

La profundidad de mis sábanas deviene en una sutil imagen de nuestra lascivia.

Lágrimas de Caballo

En la naturalidad de mis pensamientos, 
evoco esa cautivez ante mis ojos; 
recordar tu abrazo, el olor a tu piel.
¿Cómo poder olvidar un momento,
que a ratos pretendo saborear?
En la calidez de tus brazos,
me derrito profundamente,
mezclándome en los aires de tu loción,
y me dices y no me dices nada.
En la brecha que nos separa,
hay un abismo enorme;
en aquel lugar quiero perderme,
tirarte ante la inevitable inmensidad
de nuestro propio vacío.
¿Dónde terminará este grandioso precipicio?

Todo se determina en la profundidad.