evoco esa cautivez ante mis ojos;
recordar tu abrazo, el olor a tu piel.
¿Cómo poder olvidar un momento,
que a ratos pretendo saborear?
En la calidez de tus brazos,
me derrito profundamente,
mezclándome en los aires de tu loción,
y me dices y no me dices nada.
En la brecha que nos separa,
hay un abismo enorme;
en aquel lugar quiero perderme,
tirarte ante la inevitable inmensidad
de nuestro propio vacío.
¿Dónde terminará este grandioso precipicio?
Todo se determina en la profundidad.
La naturaleza de las fronteras se dibujan en la estrechez. En las tapias de la caverna. Porque no hay un "dónde", hay un "cuándo". ¿Cuándo se quiere que se agote un grandioso precipicio?
ResponderEliminarCuando se agote como la última gota capaz de ser enjugada, y no se termine como un suelo firme.
Esa profundidad es horizontal.
Je je. Bueno, es un poco como para seguir el hilo de lo que dices, digo, si es que se puede decir que sigo el hilo de lo que dices, je! No sé porqué, pero acostumbro a hacer comentarios así. No es otra cosa. ;)
Me gustó ese poema que has escrito. Wow! Très bien!!!
Muchos saludos, de tu viejo amigo, lalo (pentadaktylo).
Por cierto, (y aprovechando el espacio para hacerme un comercial XD), a ver cuándo pasas por mi página: www.pentadactilo.comuv.com
Je je!
Au revoir mon amie!