miércoles, 15 de diciembre de 2010

Epitafio de un tiempo ausente.

Apenas tomé mis fuerzas para volver a construir sobre las ruinas, volver a mi quietud.
Estableciendome a finales de la nada, para verme de nuevo con mi propio sostén, con las columnas que apenas van moviendo mi mundo.
No tengo nada que perder, porque nunca lo tuve.
¿Añorar?¿Arrepentirme? o talvez el ejercicio de reprocharme mis errores o el punto de partida de mi propia existencia.
Quizá no vuelva nunca a mirarte, probablemente siga siendo la misma al irme pronto de acá, de la naúsea y las lágrimas y la ausencia y el reproche.
Dejar la porquería en que me metí y deje que me metieran por otros.
¿Amarlos?¿Odiarlos? o como siente mi pecho esta sensación; alzar el vuelo porque todo me es indiferente, hasta aquel que un día me prometió una vida a su lado.
Debo encontrar el eje de mis transformaciones; el que hizo latir mi corazón, pero que el mundo cruel te lo va despedazando todos los días y que terminan colgando para que te sientas mal y termines llorando y culpando.
Mañana y mañana y mañana y mañana y mañana serán el mismo día. No existe una celebración como tal, sino un embrutecimiento y un espejismo para huir de mi propia soledad.
El problema es que mi soledad es algo que empiezo a disfrutar y aceptar como parte vivencial, como una señora de los huesos.
Apenas me voy recuperando, agarrando de nuevo el lápiz y el papel para poder ser yo de nuevo.
Me dan ganas de que vuelva a regresar ese sentimiento a lo que le llamo Pasión, pasión de vivir, llorar, comer, cojer, caminar, correr, pintar, amar...
Un poco de trabajo compañero, no cree?

martes, 21 de septiembre de 2010

Una filosofía en la cola de fotografías.

... A veces pretende buscarlo en los rostros inconformes de la vida, los que caminan sin aparecerse de nuevo jamás, creyendo ingenuamente que podré ser feliz con alguien en un sentido libertario, mágico e inamovible.
Pero en la realidad son meras utopías precedentes de mi infancia... algunos dirán románticas; otros dirán cursis, pero al escarbar concienzudamente ese pensamiento de duro realismo que, finalmente, desnudo un deseo apenas visible de lo que en verdad necesita mi vida...
La soledad es lo de moda, lo que necesita el joven contemporáneo a su conveniencia en su época desenfrenada: conveniente para no permitir enamorarse, recibir todo lo que pueda agarrar y entregar nada de su vida; incluso a mi me conviene en ocasiones...
No obstante, en la apertura de una nueva vida, en la acción de desechar lo oscuro de mi pasado, recapitulo el ensimismamiento en la que siempre he vivido inmersa y ante esta situación, la soledad ya no es una opción para mi...

... A veces necesito a mi lado a alguien, alguien, alguien...
(miro al chico güerito que viene llegando a las copias...)

lunes, 23 de agosto de 2010

Toscana Salvaje...

Mi canción para esta lectura: L'infance d'un chien de Sébastien Tellier.

Quisiera mezclarme en el trigo,
en los caminos del campo,
el aroma de la paz
y la naturaleza.
Los caminos traspasados,
lo que habla por sí mismo...
El mundo de ensueño
donde quisiera reposar,
vivir tranquila mi alma;
tomar un puñado de tierra,
mojar los pies en el agua de lluvia
y la caída de las estrellas...
Simplemente,
cerrar los ojos,
respirar,
amar,
la tierra que me ha aceptado...
El vestido de flores,
los pies descalzos,
la margarita en tus cabellos...

Cavernas sin tiempo...

Mi canción para esta lectura: Black Swan de Thom Yorke

Nadando en las aguas profundas
donde no hay,
sol tú y tu presencia fugaz...
Los lugares hablan solos,
como si de ellos contaran historias mágicas,
universos alternos,
épocas remotas...
Tú solo estás ahí,
en plena visión contemplativa
y te pierdes
en el hielo y en la roca
para convertirte en una parte más,
del universo anónimo
de las existencias...

Combatiendo contra los Fuegos de los Témpanos.

Mi canción para esta lectura: Paper Bag de Goldfrapp

La virtud de mis sentidos
ya no llegan a reaccionar...
el frío que alberga mi vida,
me quita el fino aliento
que aún me quedaba.

Busco la calidez
en los rincones de mi casa;
pero sus brazos
solo me hacen sentir mas frío.

Cómo vivir,
no tirarme al vacío eterno,
donde se lanzan las almas furiosas,
donde no hay perdón,
ni puro castigo;
solo la indiferencia de Dios.

Espero los brazos
que me saquen de los témpanos,
de los cristales que me hieren
de las cavernas del mar salado de lágrimas...


domingo, 22 de agosto de 2010

Combatiendo contra los Fuegos de mi noche.

Mi canción para esta lectura: Fin Chien de Sébastien Tellier.

En el plano de tus dominaciones,
el fuego deslumbra, me quema el pecho...
Doy vueltas en mi cama,
como si combatiera conmigo misma.
Rasgo, rompo, violento;
las manos se hieren,
las muñecas se cortan...
Lucho en vano contra los desvaríos,
todo en mi cuerpo pasa tan rápido,
como si de mal se tratara...
la violencia de mi alma,
la autodestrucción corrompida,
bajo las sábanas hirientes de la discordia...
Perpetúa mi sufrimiento,
una llama quemante...

Apertura Matutina I

Mi canción para esta lectura: Horse Tears de Goldfrapp

Camino sola en las calles,
el viento de la madrugada solo me acompaña
camino a la carretera,
inmersa en este desierto vacío.
Tomo mi bufanda danzante,
y me tapo la boca.
Busco explicarle a mi alma,
mi desazón,
mi descorazonada;
mirándome yo misma desierta,
cubriéndome del frío
a la que he llegado...
Y con el viento matutino,
apenas sonrío...

viernes, 9 de julio de 2010

A la Chingada o Ya valió...

Escúchala con cualquiera de las siguientes canciones:
"Life on Mars" de Bowie o
"Origin of Love" de Hedwig and the Angry Inch o ya chinga, con la que tu quieras...


En algún momento de nuestras vidas, tratamos de parecernos a algo; un objeto de deseo.
Miramos a los demás como si fueran lo mejor,
como si fueran virtuosos hombres y mujeres: libres, bellos, felices.
Ves tus manos y dices que mucho has desperdiciado,
dices "qué he hecho";
miras las estrellas, el cielo y quisieras alcanzarlas...
Revisas tu correo y tu fais,
te deprime el hecho de que no te busquen,
el que no te respondan del otro lado de la pantalla...
Y gritas, maldices, rabias,
lamentas el hecho de no vivir
como los demás...
rompes, golpeas
para descubrirte completamente en la soledad,
cayendo de bruces al suelo,
volviendo a las palmas de tus manos,
aquellas que secan tus lágrimas otra vez...
Te levantas, vuelves a la rutina como siempre...
y que, qué pasó...
donde quedamos nosotros,
aquellos que buscamos la autenticidad de todo:
amor, vida, amigos, trabajo, comida, sonrisas...
donde están las prioridades que nos hacen felices de verdad,
los que sabemos la verdad...
nos volvemos comunes como los demás...

domingo, 13 de junio de 2010

Esencias al Instante...

En la noche, tan simple y sola que pueda llegar a ser, vienes a mis recuerdos a través de notas inexplicables y melodías incesantes... cuando viene a mí ese estado de descomposición, vuelve a retumbar esa válvula; aquella que nunca creí que volvería a sentir... y mientras espero con irremediable paciencia tu aparición matutina, recomenzaré lo que antes dejé sin surcos en el pasado...

Tadeo o la Neurosis mal intencionada...

¿Qué habrá pasado si hubiese sido otra?

Es la pregunta que a veces me realizo cuando mi mente vuelve a esos recuerdos de antaño, cuando pasado y presente se confrontan directamente en instantes menos esperados.

Soy de las que apoyan (y todos lo sabemos, de sobremanera) que los sucesos acontecidos en los primeros años de nuestras vidas son cimientos de las formas que tomará nuestra personalidad en general. Cuando suceden acontecimientos que van mas allá de nuestra madurez para resolverlos, nos crea un conflicto, donde lo ideal es superarlo y aprender de él. O en el caso de personas como yo, viven para contarlo, pero no son las mismas desde entonces.

Lo que me pasó es quizá no tan grave como lo que les pasa a los demás. Muchos tienen problemas mayores que los míos; no obstante, lo que en mí sucedió hizo que perdiera la esperanza ante el Amor y la existencia de Dios, además de desechar la confianza de mi misma y que, he venido recuperando con el paso de los años. Indudablemente mas de uno me dirá que soy una verdadera amargada; me lo han dicho. No obstante, las acciones que nos pasó, como lo dije antes, nos convierte un poco mas, un poco menos. Trato de no echarle la culpa a aquello que ha sucedido, pero también es en parte responsable y que solo he podido perdonar poco a poco, a través del tiempo.

Todo empieza desde una infancia normal y la entrada a la adolescencia... todo empieza si hubiese dicho que si a una proposición de ser la novia de Tadeo, el arquetipo del chico que se sueña en la secundaria como el primer amor... una acción que directamente tiene en mí una gran responsabilidad y la culpa toda mía.
Si hubiera dicho que sí... recordaría a un novio que había soñado junto a el desde la primaria, quizá mis compañeros me hubieran tratado mejor, a pesar de ser la ñoña del salón. No se hubiesen burlado de mí, ni humillado, ni tratado mal. Quizá hubieran aparecido chicas que me apoyaran, que sonrieran conmigo y que me consolaran cuando Tadeo me dejara por otra. Probablemente no existiría ese episodio de suma depresión que nadie me detectó, pero que por mucho, fue una tristeza de muchos meses y probablemente hasta años después.
No hubiera deseado suicidarme.
Posiblemente seria la chica sociable que tuvo a sus amigas de los tres años de secundaria. Ya para la prepa, se hubiese vuelto una chica confiada, sonriente, reventada, buena amiga. Una chica saludable que sabe disfrutar el cotorreo de sus amigos. Sería su etapa de fiestas y de mas novios por tener; hablar airadamente de ellos o llorar porque a quien quería la ha abandonado.
Tal vez hubiese sido una chica diferente y mejor persona.
Quizá esta chica, la que está sentada frente al computador, no estaría en estos momentos, aqui, llorando...
Tal vez, esta jovencita hubiese ido a todas las graduaciones y fiestas de sus amigos... cuando entre a la universidad sería de las mejores personas, con un chico que la tuviera en ascuas, perdidamente enamorada. Sería una estudiante constante, se maquillaría, se preocuparía por verse mejor y mayormente presentable. Todos los viernes y sábados hubiera ido a fiestas, le hubiese hablado a media escuela y conservaría a sus antiguos compañeros, viéndolos de manera constante. Caminaría todos los días, confiada en que lo que está haciendo será parte de su éxito en el resto de su vida. Haría lo que ella se propusiera, sin ninguna reminiscencia de inseguridad y baja autoestima.
Probablemente hubiese llevado toda su vida una relación muy unida con su familia, considerándola indispensable en todas ocasiones y no solo uno mas de ellos.
Sería en estos momentos, quizá una mujer satisfecha, completa y feliz...muy feliz.

¿Será?

¿Eso hubiese pasado en realidad?¿No haber pasado por tanta violencia, humillaciones, burlas, llantos y desvelos por la avalancha que se me vino después de ver que no todo lo que soñamos se vuelve realidad?¿A los trece años yo quise sufrir? No, creo que no y trato de verlo de la manera mas positiva, aunque no lo parezca.

En estos momentos, no puedo sostenerme...pero compruebo que nuestras acciones tienen grandes consecuencias, aunque nosotros no pretendamos buscarlas y a veces no esperamos que sean tan malas.

A eso contesto cuando digo que el hombre no es nada cuando pierde las esperanzas y los sueños; no tiene por qué ni por cual vivir. Tengo el camino perdido, una existencia de pocos sobresaltos y mucha mediocridad. Y no olvidar que esta neurosis vendrá arrastrándose, encadenada y que no me deja soltar... ya no hay nada por el cual, llorar ni venir.

En el siguiente capítulo vendrá una inmensa cruda...





miércoles, 12 de mayo de 2010

CARNADAS.

Nota y Advertencia: Cuento MUY MUY Explícito. Discreción al Leerlo o mejor ni lo veas. ajajajajajajaj

Según el Diccionario del Diablo de Ambrose Bierce, Carnada quiere decir, en el sentido del humor negro y con sus palabras: "Preparado que hace mas apetitoso el anzuelo.La belleza es la mejor de las carnadas". De este enunciado resulta este cuento entre pláticas de un chico y yo, acerca de lo que Carnada puede resultar en un encuentro "inesperado", haciendo volar nuestra imaginación y retomando experiencias en una sola narración. Todo comienza de esta manera...

Miel es una chica que se encuentra en su departamento, arreglando sus pendientes en la cocina. Ella viste una diminuta faldita y una tanga amarilla.

Una tanga amarilla? Y luego?

Miel olvidó cerrar la puerta de su departamento. Este descuido permite que un tipo moreno, de mirada seductoramente perversa y de gran fuerza entre sin esfuerzo.

Ella no se percata de este descuido, ni de él.

Viendo la manera tan ligera como ella se encuentra vestida, el Tipo llega por atrás, y con su dedo índice lo mete entre sus nalgas.

Y él ya la pescó, no?

Miel exclama: Aaggghhhhhhh…

El se desabrocha los pantalones y resbala su mano entre sus labios de ella.

Miel exclama: aaaaaaaaaaahhhhhh

El mete su pene para pescarla completamente; ella se somete ante esta acción sorpresiva.

Wow! Y yo que me los imaginaba en el patio de la escuela..

Jajajajajaj en el patio de la escuela?

Si, no sé porqué me los imaginé ahí…

OK; sorprendida de esta acción sorpresiva, ella trata de huir, como si no quisiera tan delicioso manjar. El la toma fuertemente y la abraza; forcejean y el Tipo se la lleva a la habitación contigua. La tira a la cama donde la abofetea un poco.

Pero ella se resiste. Entonces, la voltea y la recarga en un silloncito, haciendo que las nalgas de Miel se vean enormes. Al Tipo se le salen los ojos al mirar tan deliciosa retaguardia, toca su suave piel. Pero antes, le rasga la blusita que trae, le arrebata el sostén y la deja con los pechos desnudos y duros por el frío y la excitación.

El, excitado, los acaricia toscamente; los besa y muerde los pezones, recibiendo como respuesta un suspiro de dolor y de placer. Pero el Tipo ya no puede mas; vuelve a voltearla y la vuelve a pescar metiendo sus escurridizos dedos en la vagina de ella: una mano busca los pechos y la otra inmiscuye en la tanga mojada y en la profundidad de ese orificio.

No obstante, el quiere mas y con la cosota que sale de su pantalón, lo hace penetrar en esas dos calientes nalgas pero insertándolo entre los labios humedecidos , muy cercanos a su clítoris y recibiendo otro gemido de Miel.

Continua.

No tu ya estás en la historia. Continua.

Tu mejor.

Bueno, yo la acabo…

Pues el penetra varias veces en un ir y venir vertiginoso. Ella no cesa de gemir, pues le toca lo mas íntimo de su ser. Aprieta los senos mientras ve sus fabulosas nalgas enormes, húmedas por el sudor. Ve el ano que se contrae.

Ella como que forcejea, pero sabe que quiere. Su faldita se mueve a la par de su movimiento. Ella recargada en la almohada, la muerde y aprieta el puño tanto como su vagina y su ano le permiten. El quiere mas…

Que ya acaben…

él ve aquel orificio que abre y cierra con la presión que ejerce en su vagina. Se le antoja meter su pene allí; lo saca de la vagina. El falo esta húmedo de los líquidos de ella. Miel se da cuenta de lo que el Tipo quiere y trata de huir, pero él la detiene con fuerza pensando en su propio placer; la obliga, la fuerza, la viola. Ella llora.

Ella aprieta. Sodomizada llora, pero aprieta muuuy fuerte y muy duro, mientras él toma su cadera. Y en un frenesí, saca y mete aquel animal…

Ooh qué mas?...

Ya no aguanta, el no aguanta el orgasmo.

No puede. Echa toda su leche en el ano, lo deja adentro un rato y ella, mojadita y todo, siente lo que ha recibido.

Calientita y excitada sonríe, después de su llanto infantil, mientras él se sienta a contemplar el final de su obra en el sillón que hay frente de ella: una tanga mojada, una faldita rasgada y unas nalgas llenas de líquido blanco y espeso que aún se le resbala por la piel.

El Tipo dice: Ha sido una buena cogida.

Miel responde: deberías pescar mas seguido amor, ajajajajajaja.

El Tipo dice: Cállate Puta.

Miel le responde: vayamos a comer camarones.

El tipo solo le responde lo usual cuando terminan de verse cada jueves en el departamento de Miel: una nalgada con su mano llena de semen, haciendo reir nerviosamente a la jovencita...


Y en el Chat:

Ooh buen final.

Deberíamos hacer esto mas seguido no?

Si un día de estos.

Va.

Me voy

Yo también.

Que buenas cogidas damos tu y yo…


I Cried For You...

para una amiga...

Hoy voy a llorar,
descubriré nuevamente que no soy nada,
para ti ni para nadie.
Volviendo a caer sobre mi colchón,
sollozando mi desdicha.

Pobre alma enamorada,
esperabas algo mas;
probablemente algo especial.

Y en mi cara
las gotas recorren su camino,
para deshacerse en el olvido
y en las mentiras descubiertas.

Me ahogaré.
mes desharé en pedacitos.
Un poco mas dentro de mí morirá.
¿Y por qué?
Al pretender soñar mas allá
de lo permitido.

Hoy voy a llorar,
tratando de explicar lo que pasó
y de lo que nunca existió,
volviendo al mismo lugar
de siempre.

Hoy lloraré por ti.
Mañana,
mañana te olvidaré...
fingiendo, evitando
lo que pasó entre nosotros...

lunes, 10 de mayo de 2010

Aridez

Sentada,

Mirando el sillón.

Vacío.

Parece reposara.

¿Encontrar algo?

Solo silencio.

Miro las fotos.

Es borroso el recuerdo.

Me acuesto.

No puedo olvidar,

Pero tampoco recordar.

¿Podré acabar mi búsqueda?

Ahora son notas ocultas.

Trato de explicarme

Tantas situaciones.

Examinando cada rincón,

Donde pueda encontrar respuestas.

Como si astronauta

Buscara vida en un planeta desierto.

En mi planeta no hay vida,

No hay oasis para tomar

Y quitarme la sed que me está matando.

Jugueteo.

Quiero volver a soñar,

Recuperar el sentido de orientación,

Recuperar el camino.

¿Es tan sencillo?

Mirar unos ojos que sueñan,

Sentir los labios radiantes,

Pudiera saborear los distintos colores y sabores.

Simplemente abrazar

Nuevas aventuras, sueños...

No dejo de ser cursi.

Es sentir la tierra en los pies,

La lluvia en mi cara,

Sonreir.

Tomarte de la mano.

Carcajearme.

Embriagarme contigo.

Latente, rojo.

Sacarte la lengua, mirarte de reojo.

Volver a sonreir.

Maybe.

Es horrible tener un nudo en la garganta

Descubrir que no eres imprescindible en la vida de los demás

Mirando que otros viven

Mientras tu te escondes en los recuerdos muertos

Corro donde pueda huir

Pero el destino me atrapa

No me deja salir

Tal vez si pudiera…

No es posible

Volver a componer lo que existe,

Es dura la realidad pero hay que enfrentarlo

Y giro y giro

Caigo en el pasto, sin orientación

Tratando de no abrir los ojos

Y darme cuenta que es la misma vida,

Las mismas personas,

El mismo destino.

Tal vez si pudiera…

El tal vez no existe nunca.

miércoles, 28 de abril de 2010

Encierro de Mujer...

La luz de la tarde entra suave por la ventana traslúcida del camión de mujeres.
Mujeres hablando, mujeres leyendo. Mujeres que conversan con sus propios pensamientos.
En el asiento de atrás soy testigo de aquello.
Reflexiono, cavilo.
Entro a mi misma, escuchando a Sebastien Tellier.
Objeto, distenso.
Vienen a mí seres del presente. Miro a la ventana, encontrando la belleza de los árboles y sus hojas. Se mueven al compás de aire, exasperados, como llamándome a descubrirlas en medio de la grisaciedad.
Me hacen desear no morir, aferrarme; simple y llana, a la vida llena de detalles...
La luz entra aún. Sentada parezco adentrarme a mi propio océano de inquietudes y desvelos, como si existiera en mi interior, la libertad que tanto he buscado, y donde me desconecto de lo terrenal.
Es refrescarse en aguas tranquilas, en mi propio universo natural....

sábado, 3 de abril de 2010

Hartazgo e Incertidumbre.

En mi desvelo,
me pierdo en la profundidad de mi noche.
Saborea mi cuerpo tu dulce perfume,
que impregna mis mas profundas fantasías.
¿Qué será acaso, una sensación que debiera permitir?
¿El amarte en secreto, encelarme sin decírtelo, esconder lo que vivo contigo?

La profundidad de mis sábanas deviene en una sutil imagen de nuestra lascivia.

Lágrimas de Caballo

En la naturalidad de mis pensamientos, 
evoco esa cautivez ante mis ojos; 
recordar tu abrazo, el olor a tu piel.
¿Cómo poder olvidar un momento,
que a ratos pretendo saborear?
En la calidez de tus brazos,
me derrito profundamente,
mezclándome en los aires de tu loción,
y me dices y no me dices nada.
En la brecha que nos separa,
hay un abismo enorme;
en aquel lugar quiero perderme,
tirarte ante la inevitable inmensidad
de nuestro propio vacío.
¿Dónde terminará este grandioso precipicio?

Todo se determina en la profundidad.

lunes, 8 de marzo de 2010

A punto del precipicio.

(Mientras escucho Utopia de Goldfrapp)

No quiero ir a la escuela; si, no iré...
Nunca en mi vida había detestado algo que amaba...
Ahora, ¿Qué razones tengo para vivir?
El camino está perdido.

La mujer aguarda impaciente en su propio terreno.
Se incluye en una serie de cuestiones muy acorde a su infelicidad.
Se pregunta fuertemente la causa de su actitud concebida, pero sin hallar finalmente la ansiada respuesta a su vida irresuelta...
En las orillas de un descanso sin sueño, mira constantemente su propia soledad.


Gris

Lo confieso...
Todo esto me incomoda; la gente, la vida, esto por lo que tengo que vivir...
No puedo ser una farsante todo el día,
el colapso se viene ya...
Estoy tocando fondo otra vez...

Y afuera, desprevenida
sin interés a lo que antes fuera;
paseando por las calles y avenidas, 
buscando sustituir pasiones perdidas.
Como errante en el camino que perdió.
Camino vivido, camino perdido.
Resuena su corazón en un llanto adherido,
caminando entre desconocidos,
fumando entre los muros vendidos.
Deteniéndose ante quimeras inmóviles; 
quizá en alguna de ellas,
se encontrará así misma en sus cristales.
Todos voltearán y la juzgarán,
ante un tumulto que no volverá.
Ella esperando,
que en el frío pavimento,
esos fantasmas se roben
lo poco que le queda de su alma.
Se acuchillan en su cuerpo,
se desprenden veloces,
como gusanos hambrientos y feroces...

Gris es lo que define el acto indiferente de caminar por la vida.

Notas de madrugada.

No puedo evitar quererte...
Yo queriendome verme como la mala... ¡que farsa, que tonta ilusión!...

... Y el viejo roble, se refresco con la brisa alegre del rocío. 
En aquella madrugada, sintió como tomaba la vida nuevamente, 
a través de sus raíces, preciado exilir del renacimiento;
sentía como pasaba por su cuerpo poroso,
la frescura matutina del líquido cristalino.
Y tocando las puntas de sus frágiles ramas,
movió a la par del viento, 
su frondoso arbusto, que colgaba hacia el cielo;
regresándole la juventud, 
que la sequía anteriormente le había traído...

Dedicación. Para el día de hoy, tengo ganas de escribir...

Ella se escudó en su propia mentira.
Apartada de los demás, trató de escuchar la vocecilla que había en su pecho. No mostraba nada, y acaso quizá, había un parloteo mínimo que mas bien, parecía ruido.
A través de sus ventanas, dislumbraba esa realidad a la que no quería pertenecer. 
No en ese momento.
Y en plena soledad, descubríase a sí misma, en condición suya, de mujer y de ser humano. Los demás eran sombras lejanas del humo de cigarrillo, niebla perdida en los rincones del olvido...
¿Uno podrá recordar lo que es el olvido?
El olvido es, pero no es... tu me entiendes...
y en la fantasía sentía un poco mas al vacío que la invadía...
El cigarrillo se acaba, como todo en la vida. Solo queda el sabor que se disolverá lentamente en mi boca, dejándome solo algo del que hará recordarlo; algo que no sabré si realmente existió.

martes, 23 de febrero de 2010

Hola, Hola.

Espero a todo mi público se encuentren bien.
En estos momentos estoy inmersa en proyectos de diversos tipos y no me has sido posible escribir historias. Algunas se las debo hasta cuando pueda estar desocupada.
Tendrán noticias de mí quizá no por este medio, pero espero contactarlos mas seguido. 

Gracias!!

domingo, 3 de enero de 2010

Un Partido Cualquiera.

Adolescente de 17 años. Se cree el rey de la fiesta. Usa boxers rojos porque atraen al sexo femenino según su mamá, que es una suerte de machomen a la mexicana. Es un fracasado en la conquista y en su cortejo y sus virtudes las basa en la limpieza corporal. Siempre lleva tenis blancos y le va al Atlante. Su secreto es que es un cabrón para el ajedrez. Habla esperanto y odia a los geeks. Tiene Hi5 y le da miedo ir al baño en las noches. Lo asusta la oscuridad hasta el punto de hacerse pipí en los pantalones. Se llama Adrián Pérez Miramontes y vive en Tlalnepantla edomex, en las fábricas.

Autores: Yunuhel, Fernando Colín Roque.

I
En el partido de Pumas vs. Atlante, los ánimos estaban elevados. Entre tanto público, Adrián y sus amigos, el Johnny, el Sebas, Marquitos y Pisto presumían tener al Atlante como mejor equipo de futbol, burlándose incluso, de los fans del equipo contrario. Su emoción era tal, que terminaron gritando y aullando desaforadamente y que, después de un rato, empezó a molestar a la gente.  Pidieron cervezas para el calor, bebiendo a tragos y salpicando saliva a los disgustados aficionados de adelante. Entre estos, estaban unas chicas guapas, que voltearon a verlos incrédulas. Adrián, como siempre, se jactó y le guiñó el ojo, tratando de poner a prueba sus dotes de dandy. Ellas, haciendo una mueca de asco y disgusto, voltearon rápidamente a disfrutar lo que quedaba del partido, intentando ignorar el escándalo y el acoso por parte de Adrián y sus amigos.
Conforme pasaba el partido, el Atlante iba perdiendo y ellos, cada vez mas se desilusionaban, al grado que en los últimos minutos se quedaron totalmente callados. Las chicas se burlaban y, al final del partido, se carcajearon. Adrián y Marquitos quisieron acercárseles después; no obstante, unos tipos fuertes intercedieron por ellas y terminaron dejándolos en el suelo con un puñetazo en la cara. Los tipos se llevaban a las chicas, quienes remataron dándoles una patada a los pobres golpeados...
Un partido más que acababa mal para Adrián...

II
En la pantalla de su computador, Adrián revisaba si tenía solicitudes de amigas en su Hi5. Frustrado por no tener ninguna, revisó las páginas de sus amigos donde tuvieran chicas, a quienes enviaría solicitudes que, desafortunadamente, nunca le serían después contestadas. 
Su mamá solía animarle diciéndole que su suerte mejoraría para la próxima. Le aconsejó no dejara de ponerse sus boxers rojos para el amor ya que, según ella, le daría suerte para encontrar a una chica linda que supiera cocinar. Adrián asintió, aunque no estaba muy de acuerdo con lo de la chica cocinera. Revisó su reloj, y viendo que ya eran las diez de la noche, se despidió de su mamá de beso en la mejilla, ya un poco nervioso, ya un poco ansioso de llegar pronto a su cama para dormir.

III
Adrián estaba en una de las tantas fiestas de Johnny. Aquella festividad era un poco diferente, ya que extrañamente atraía la atención de los presentes. Se había vuelto una celebridad. Se veía rodeado de bellas mujeres que lo acariciaban y lo besaban. De pronto, aparecía el amor de su vida enfrente de él y un imposible: Mariazul, una compañera de la clase de Esperanto. Callada, tímida, inteligente, bonita, el prototipo de chica que sus amigos nunca aceptarían. La tacharían de ñoña y fea, poco desarrollada a su gusto y que seguro terminaría solterona. No obstante, ella se dirigía hacia él, segura y con un paso firme; quitando de su paso a las presentes y sentándose a su lado. Estaba mas atractiva que nunca.
Tuvo entonces el impulso alocado de besarla un poco, tocar sus labios suaves y rosados, con la esperanza de mostrarle lo mucho que le gustaba. Estaba a punto de besarla cuando de pronto, la habitación comenzó a llenarse de oscuridad. Todo el mundo empezaba a desaparecer. Sudaba frío y sintió como su cuerpo temblaba ante la creciente oscuridad. Entró en pánico. La gran mancha negra llegaba ahora a sus pies. Aterrorizado, forcejeaba violentamente para quitársela sin éxito. Invadido no pudo mas y gritó... 
-¡¡No, suéltame... No!!
-¡¡Déjame en paz!! ¡¡Nooooooooooooo...!!
Sintió el mareo y vió líneas rayadas como de televisión...
-¡¡¡Ring, ring, ring, ring...!!!
Adrián se levantó precipitadamente. Se escuchaba a lo lejos el ruido de los trabajadores que iban a sus respectivas fábricas. Ya había amanecido...
-¡Oh..! Solo fue una pesadilla...- Se levantó de la cama, pero cuando se paró, sintió que sus bóxers estaban mojados: se había orinado de miedo en la cama.

IV
En la cafetería de la prepa, Adrián y sus amigos hablaban del próximo partido del Atlante. Estaban muy ocupados cuando Adrián volteó y le llamó la atención un papelito curioso pegado en la pared:
"A toda la Comunidad Académica se les invita a concursar en el Noveno Torneo de Ajedrez, que se celebrará el día... de este mes. Las inscripciones son toda esta semana en la Dirección de Actividades Recreativas..."
Adrián no dijo nada, pero observó el cartel y desvió su mirada al suelo, como si tratara de encontrar respuestas en la nada. Sacudió su cabeza y regresó, entonces a la conversación.
-Adrián.. ¿Vas a ir a la fiesta de Johny?- preguntó el Sebas. 
-No lo sé, es que tengo cosas que hacer- recordando su miedo a la oscuridad.
-Anda, nunca sales con nosotros de noche y creo que ya es hora de poner en práctica tus conocimientos de conquistador...
-¡Vamos Güeeeey!- dijeron los demás.
-E-e-esta bien...-titubeó-pero solo un rato...
-¡¡¡Ay güey, ni que te fueran a robar...!!!
Adrián se quedó callado.

V
Por la tarde Adrián asistió a su clase de Esperanto y, mientras el profesor daba su clase, no dudaba en observar a su querida Mariazul, concentrada en las palabras del pizarrón. Estaba en su distracción, cuando el codo en el que estaba recargado resbaló, golpeándose la cara sobre el pupitre. El profesor volteó y todos voltearon:
-¿Qué fue lo que pasó?-. Una voz habló entre los presentes:
-Profesor, este chico nos está distrayendo; le pido amablemente que lo saque del salón.
Adrián hizo una mueca de enojo. Sabia quien era. Miró a quien fuera su mas odiado enemigo, desde que entraron a la prepa: Daniel Lara Rodriguez. Chico pálido, delgado, de cabello largo, pero relamido completamente; de lentes gruesos y enormes, saco gris, camisa amarilla, pantalones verdes. Para muchos, un verdadero ñoñuelo. Era un alumno brillante en todo tipo de ciencias, ganador de varios concursos. Tipo engreído, egoísta y egocéntrico. Tenía como "amigos" a sus "discípulos", otros chicos de la misma pinta que disputaban a diario un lugar junto a Daniel. Pero lo que Adrián detestaba más era su presunción con respecto a las computadoras y su actitud por saber lo último de la tecnología. 
-Señor, tendrá que salirse de mi clase- exclamó el profesor.
Sin otra opción, tuvo que tomar sus cosas y retirarse; no sin antes mirar por último a su querida Mariazul, donde cruzaron miradas furtivas. Daniel se sonrió y Adrián, sin quitarle su mirada de rabia, tomó su mochila futbolera y salió. Metió las manos en su bolsillo.

VI
LLegó la fiesta de Johny. Después de una semana atrejeada, era hora de despabilarse. La mayor parte de ella, Adrián había intentado ligarse algunas chavas sin resultado alguno. Una de ellas, en el afán de sentirse agredida, le tiró tremenda cachetada haciendo que se le inflamara la mejilla. Adrián se sentía levemente disgustado y mayormente aburrido. Fue cuando entonces se fue la luz...
El cuerpo de Adrián empezó a temblar. Lleno de pánico, corrió por toda la casa. Chicos y chicas se espantaron por la corretiza de Adrián y gritaron. Él salió aliviado, pero al verse en la calle, se dio cuenta que toda la colonia estaba oscura. Debía llegar a su casa como diera lugar. Lleno de miedo, caminó de manera apresurada por las calles oscuras. Era tanto su pavor que, con cualquier cosa que viera lo hacía gritar. No obstante, pensaba:
-Adrián, tienes que salir de aquí, tienes que enfrentarte a este horror. Ya no es un sueño, es una realidad. ¡Maldición! Lo peor de todo es que si hay peligro porque me pueden asaltar... lo puedo hacer, lo puedo hacer, lo puedo hacer...
De pronto, cayó bruscamente en el suelo, viendo que de su boca emanaba un poco de sangre. Adrián imploraba:
-Auxilio, ayúdenme por favor, estoy atrapado..!!!!
En su delirio, comenzó a ver una luz que se alejaba mas y mas. Con evidente cansancio, Adrián se levanto trabajosamente, tratando de alcanzar aquella luz que se alejaba mas y mas de la oscuridad. En un último intento, corrió lo más que pudo hasta caer de bruces rendido. 
Su vista se nubló un momento. Calló. Todo era oscuridad.
Unos minutos, levantó la vista.
Había llegado a las puertas de su condominio. 
Aliviado, se levantó, respirando profundamente. No obstante, se dio cuenta que en los pantalones se había orinado otra vez. Avergonzado, volteó a ver si no había mucha gente y corrió a su casa. El peligro había pasado, aunque una pareja de ancianos se le quedaron viendo y él callado, subió a casa. 
Esa noche, curiosamente durmió con la luz apagada. Ya no era el mismo de antes; no sé, quizá ahora podría ser mejor. 

VII
En el gimnasio, todos se preparaban para el gran torneo de Ajedrez. Naturalmente no había mucha concurrencia; sin embargo tenían más público que el año pasado. 
Adrián tenía su número de participante en la mochila. Obviamente sentía aún vergüenza; no obstante, ya no le importaba como lo vieran los demás, sino la seguridad que había obtenido de sí mismo y así, se sentía mejor.
Atónitos, sus amigos miraban cómo Adrián se dirigía a una mesa de ajedrez. El, sin decir nada y con una amistosa sonrisa, los saludó de lejitos y concentrándose, volteó a la mese donde estaba el tablero y su primer contrincante. 
El reloj corrió. 
En cada movimiento, Adrián juntaba sus manos maliciosamente y sonreía.
-¡Jaque Mate!- gritaba de su ya acostumbrada manera. Los jueces solo volteaban su mirada seria entre ellos.
Cada juego en el que Adrián participó, le parecía mas bien un juego de niños: fácil, sencillo y muy, muy divertido. Le divertía ver como sus contrincantes sudaban, se rompían la cabeza, miraban con preocupación, tiraban el tablero y se desesperaban al saberse perdedores y no poder continuar mas en el juego.
-¡Jaque Mate! Jajaja, perdedor...- Adrián sonreía tranquilamente e hizo su natural escándalo. Al tirar, saboreaba la jugada como si fuera un caramelo o un pastel derritiéndose suavemente en su boca. 
Después de una ardua jornada, se dio a conocer el nombre de los finalistas, y cual fue su sorpresa cuando vio que competiría con Daniel, su archienemigo y tricampeón en los torneos anteriores. 
-Jajaja ¿Tu, en este lugar, compitiendo? jajaja, no pensé que los que tenían un coeficiente menor a 80 pudieran competir... buena suerte perdedor porque volveré a ser campeón en este torneo-. Dijo esto y se carcajeó con sus otros amigos ñoños. 
Adrián no dijo nada aunque por dentro hervía su cabeza como un tomate. No obstante, decidió armarse de valor y confió en que ganaría en contra de todas las posibilidades; además, derrotar a Daniel en su propio terreno sería un gran placer y algo que no olvidaría por el resto de su vida, o si no, por el resto de la preparatoria.
Curiosamente, una gran mayoría apoyaba al novato; el tricampeón Daniel había caído en popularidad. Los amigos de Adrián aún no decían nada, hasta que uno de ellos se le ocurrió la idea de apostar por su amigo. Unos minutos después, el gimnasio ya había hecho sus apuestas, organizadas por el pisto. Parecía ser un torneo diferente.
A ambos jugadores se les dio un receso para despejar un poco la mente y para tomar algún refrigerio. En algún momento, Adrián vio a Mariazul. No se dijeron palabra, sin embargo sus miradas dijeron algo mas. Callada como siempre, se sonrojó, haciendo que Adrián se sorprendiera y quitó su mirada, avergonzado cuando en realidad estaba sumamente emocionado. 
Se acabó el tiempo. Era hora de empezar el juego. 
Se sentaron frente a frente. Mirada fuerte y penetrante. Había en el aire una gran tensión. Comienza el reloj. 

VIII
Cada movimiento era sumamente calculado. No tiraban sin antes reflexionar cada tiro y mirarse uno al otro con odio mutuo. Los lentes de Daniel se resbalaban en su sudorosa nariz. Adrián imaginaba un partido del Atlante contra el América, ...uuhh! indudablemente él no podía ni debía perder. 
Había pasado media hora y aún no habían perdido piezas. Sabían sus jugadas y que, un movimiento en falso podría quitarles ventaja en el juego. 
Adrián ahora imaginaba la oscuridad; la tenía enfrente. Empezó a sentir miedo. Ese momento de distracción hizo que perdiera uno de sus peones.
-Te estoy comiendo tus piezas perdedor, un tipo tan patético como tú no debería estar ni siquiera compitiendo. Eres como todos, creyendo que son listos, pero resultan ser muy estúpidos, jajajajajajajajajaj!
Adrián sintió un golpe de emociones en su cabeza. Trataba de aguantar pero estaba a punto de colapsar. Estaba perdiendo piezas y Daniel se reía mas y mas, señalándolo groseramente con el dedo. 
Adrián ya no aguantaba mas. No aguantaba tener que esconder lo que es y fingir algo que no lo era, no aguantaba la idea de no poder conquistar a una chica... ¡Diablos! ni siquiera había besado a una... Estaba cansado de tenerle miedo a la oscuridad, cansado de mearse... ¡Era patético!... ¡y no poder estar en fiestas en la noche!... estaba cansado...
Y eso le molestaba de él. Pero lo que le causaba rabia era que, un tipo engreído le viniera a gritar y a decirle cosas que sabía, no eran ciertas. Y sabía también que él lo había provocado; Adrián siempre fue un chico listo, inteligente, muy buena onda, pero por miedo al rechazo se convirtió en lo que era en ese momento y, que aún así, no le servía de nada. Nadie debía hacer de menos a los demás, diferenciar. Nadie es mejor porque es grande, feo, guapo, fuerte, tonto, inteligente... todos tenemos un talento o cualidad y la cuestión de Adrián, en ese momento era aceptar las buenas cualidades que el tenía; sin esconderlas y mostrar que en él había alguien mejor que eso, esa apariencia superficial. Ya no podía esconderse mas...
-¡¡Ah, ya güey, ya cierra esa bocota porque aquí yo te voy a acabar!! ¡Basta, ya!
Daniel se hizo para atrás, sorprendido. Sin embargo, no vaciló y volvió al tablero. Sentía, un pequeño escalofrío en su espalda.
-Tira-dijo Adrián. Daniel tiró, y viendo los ojos de Adrián, vió algo diferente en él. Algo que le hizo no decir nada. Adrián, en su mente recordaba la idea del juego del Atlante vs América; imaginaba el penal, en tiempo extra y con el cual podría ganar. Todos tenemos miedo, pero debemos ser valientes. Nuestro carácter nos ayudará a enfrentarnos al terror de ser comidos por el mundo, pero de las cenizas salen las nuevas buenas rejuvenecidas. Adrián tiró en el último minuto. 
El mundo se detiene, todos miran a la cancha. El destino llama nuevamente a su vida. Tira.
-¡Goooooooooooooooooooooooooooooooooooollll!-grita Adrián, y dispersando su fantasía, corrige su expresión, -¡Oh, perdón! Es Jaque Mate, jajajajajajajajajajajajajaj... Uh yeah, uh yeah, jajajajajajajajajajajajaj- su escándalo es triplicado cuando el gimnasio lo llenó de hurras y porras. En la cara de Daniel se veía una evidente vergüenza y un chico lleno de ira. Trató de protestar, pero en esas cae sobre una mesa, destruyéndola toda. Una gran mayoría se ríe. Él, Adrián Pérez Miramontes, había ganado. 

EPILOGO.
Adrián tenía el trofeo en sus manos. Ahora, había algo que lo llenaba de orgullo y se sentía libre al mostrarlo. Vio a sus amigos que lo saludaron mientras contaban las ganancias de la apuesta. Adrián rió. Giro un poco su mirada, y en esa pronta realidad, vio unos ojos azules; los labios suaves y rosados se abrían de par en par para mostrar una bella dentadura.
Adrián no se pudo contener: era su momento.